Porque nos ha pasado y quizás nos siga pasando
Porque hemos reído y hemos llorado
Porque seguimos soñando
Porque seguimos amando
Porque seguimos buscando
Porque seguimos luchando...
¿Cuantas veces en el vaivén de la existen recorremos una vez mas nuestro propio camino de espinas?
¿Cuantas veces nos seguimos martirizando y autoflajelando con aquellos errores cometidos, aquellas palabras que no dijimos o aquellas que estuvieron demás, aquellos momentos que no estuvimos o que estuvimos para molestar?
Y es que sin querer ciertos días de la vida somos tan masoquistas como cualquiera sádico barato, recordamos unas y otra vez lo que mas daño nos hizo y sigue haciéndonos...
¿Cual es el instinto suicida de ahogarnos en nuestras lágrimas?
¿Cuales son las ganas de torturarnos?
¿Por que es tan difícil ser un poco objetivo y dejar la subjetividad maldita que te hace arder en tus propios temores?
Basta de ser asesinos de nuestra propia existencia
Basta de mutilar nuestra felicidad con pura basura añeja
Basta de bombardear a los demás con nuestros propios temores
Basta de dar cada día mas lastima
Hoy mi felicidad ha sido mutilada, bombardeada, asesinada y ahogada solo por el simple hecho de que a alguien se le ocurrió gritar sin pensar, llorar hasta ahogarse y balbucear hechos inconclusos que tan difícil fue dejar en el pasado.
Hoy alguien quiso recordar aquello que dolió y que no se resolvió.
Hoy alguien decidió darme lastima sin detenerse un momento a pensar que tal vez, solo tal vez yo nunca he dejado luchar con las consecuencias de aquel cuento amarillento con triste final....
viernes, 23 de enero de 2009
El HOY por el AYER
Suscribirse a:
Entradas (Atom)